DE BARRO




Hoy es mi cumpleaños. 43. Gracias. Cada vez que se acerca mi cumpleaños suelo hacer algún tipo de incoherencia para que se me olvide lo mayor que me estoy haciendo. Como mecanismo de defensa. Ya lo dice el corrido:"nada me han enseñado los años, siempre caigo en los mismos errores, otra vez a brindar con extraños y a llorar por los mismos dolores".

Este año la incoherencia ha consistido en volver a abrir el blog al público... lo pensé mucho, repasé una por una las razones que me impulsaron a cerrarlo; todas son  buenas, todas pesan lo suyo, todas siguen vigentes. Cada una de ellas,  por si sola, es causa suficiente para dejar las cosas como estaban y, además, potencia las otras. Mantener el blog cerrado era lo correcto, lo inteligente, lo oportuno, lo acertado,  lo prudente, lo  razonable... Mantener el blog cerrado era todo lo que yo no soy. No  tuve más remedio que abrirlo.

Justo después de abrir y cuando digo justo, quiero decir justo, osea inmediatamente después, y sin que yo se la hubiera pedido, el Dios en el que no creo me mandó una señal: la pantalla de mi portátil se multiplicó graciosamente por seis, seis mini pantallas exactas, pixeladas como las caras de los hijos de los famosos. Así sigue 48 horas más tarde. Por el momento  mi estrategia de apagarlo y esperar a que se arregle el solo no está dando resultado. Eso para que os fiéis de Dios, que nos hizo de barro.

Me gustaría, pero no puedo, dar una idea aproximada de cuánto tiempo el blog va a permanecer abierto. Ni siquiera de cuánto va a permanecer a secas. En una de estas me da otro parraque y lo vuelvo a cerrar. Eso para que os fiéis de mí. Que soy de barro.

Gracias por estar ahí :)


*** Ah, si queréis hacerme un regalo y no se os ocurre nada un portátil nuevo me vendría bien :P